Pequeña elegía para La Guaira

Pequeña elegía para La Guaira

Si la madrugada desarropa y los grillos la acuchillan

es la distancia que alberga la sobrevivencia

¿cómo se puede continuar?

Escribiendo sobre la frente cada noche 

como un mantra de otro tiempo que viene a decirnos algo que olvidamos:

Del parto al sepulcro

la vida conmueve en su multiplicación del gesto humano.

Ahora 

digamos las palabras que sostienen el duelo

porque el cordón que une vida y muerte

se puede plantar en la tierra removida

y vaticinar:

Escombro es el nombre de la ciudad más bella

aquella alegría persistente como tambor de santo

hijos y amantes se entrelazan con el polvo

bajo la respiración y la lluvia de quienes rescatan.

Los cuerpos no dejarán de florecer

porque la ciudad que abraza la curva del Caribe

seguirá rezando por cada uno

en su repique y en su llanto

           en la próxima cría que nacerá 

            y gritará de vida

recordando al cielo y a la tierra

nuestra pequeña y hermosa humanidad.


Texto: Giordana García Sojo 

Fotografía: Patrizia Ulloa


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