EL GENERAL URIBE URIBE ESTUVO "ENCONCHADO" EN CASA DE MI TATARABUELO

Mi abuela Belén, nacida en 1890, era la hija mayor de Rafael Ángel Olaechea Palacio y de Belén Zerpa Quintana. Su padre era del Partido Liberal y su abuelo, Jesús María Olaechea, del Conservador. Este último estaba casado con Amalia Palacio Torres, sobrina de Manuel Palacio Fajardo. Mi abuela pasaba temporadas con sus abuelos paternos y con los maternos, José Zerpa y Juliana Quintana quienes, además, eran sus padrinos.



Cuando Belén tenía unos diez años, llegó al pueblo un hombre para quien Rafael Ángel pidió refugio en casa de Jesús María, pues allí estaría seguro. Pasados varios meses, y ya preparado para partir, aquel hombre resultó ser Rafael Uribe Uribe (1859-1914), miembro del Partido Liberal Colombiano, defensor de los cafeteros de su país, fundador de la Universidad Republicana, General de la Guerra de los Mil Días (1899-1903), estudioso de las ideas de Carlos Marx y de Jean Jaure, años más tarde personificado en el General Aureliano Buendía de Cien años de soledad. Al despedirse, el General Uribe Uribe le regaló a mi abuela un pañuelo amarillo, símbolo del Partido Liberal, el cual ella guardó por muchos años.


Los vínculos con la entonces Nueva Granada eran cercanos y frecuentes. Casi un siglo antes, a principios del siglo XIX, Manuel Palacio Fajardo había realizado estudios de Medicina en la Real y Pontificia Universidad de Santafé de Bogotá. Las relaciones que dejó en aquella ciudad le permitieron más tarde, en su condición de diputado, conocer a Antonio Nariño y solicitar al Presidente de Cartagena, Antonio Rodríguez Torices, ayuda para una misión diplomática ante Francia, durante el proceso de lucha contra el imperio español por la independencia.

En 1967, durante el gobierno de Raúl Leoni, mi padre, Alonso Ojeda Olaechea, salía hacia Cúcuta para viajar desde Bogotá a Moscú, vía París. Papá había sido entonces Secretario General (Encargado) del Partido Comunista de Venezuela y, después de dirigir la fuga de tres dirigentes del PCV que permanecían presos en el Cuartel San Carlos, en Caracas, tenía que abandonar el país debido a la política represiva del gobierno que ya había ilegalizado este partido. Paradójicamente nosotros vivíamos en un sector llamado La Paz. Hasta Cúcuta lo llevó, personalmente en su carro,  Pedro Torres,  senador del Partido Acción Democrática.


Si a finales del siglo XIX un conservador había protegido a un liberal, en esta ocasión un socialdemócrata protegía a un comunista que se dirigía al país del general Uribe Uribe. Mi padre fue recibido por el legendario comunista venezolano Pedro Gutiérrez y hospedado en una casa donde lo esperaba un camarada del Partido Comunista de Colombia, quien lo acompañó hasta Bogotá.

Curiosos viajes de ida y vuelta durante dos siglos de historias y destinos compartidos.

Belén Ojeda
Caracas, julio de 2026.


Fuentes:
CARDOZO, Elsa. Manuel Palacio Fajardo. Caracas, 2010.
OJEDA OLAECHEA, Alonso. Dos nombres. Una vida de acción y pasión. Caracas, 1998.


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